18 ene. 2015

Lo que ví- Jorge Ramos

Luego de los relatos, uno de mis géneros literarios favoritos es el periodístico. El gusto comenzó con la entrada a una librería que moría (porque las librerías no cierran, mueren) y estaba todo en descuento de hasta 90%. Compré allí un reportaje acerca del negocio de los diamantes. No aquellos de la película Diamante de Sangre -que aunque cierto, representan menos del 5%-, sino las piedras sobrevaloradas, los trucos de publicidad, el financiamiento del terrorismo, el monopolio y el capitalismo bárbaro. Después de eso, no me gustan los diamantes. 

Los reportajes son como películas dramáticas, pero reales. En donde el narrador descifra lo que no se puede publicar en los medios, sin tergiversar las cosas para hacerlas un best-seller.

Con el recuerdo de los diamantes en mente, saqué de una venta de libros usados, uno del famoso de Univisión, Jorge Ramos. Una edición de bolsillo, con el nombre de otra persona y con fecha del 99. Pero en perfecto estado. Benditos aquellos que cuidan sus libros.

Este hombre ha recorrido literalmente el mundo, y ha escrito de cuanto ha visto: la caída del muro de Berlín, terremotos en México, represión en Cuba, el super bowl, la guerra de Kosovo,la matanza de Tiananmen, Bill Clinton, volcán en Chiapas, la isla de Moyo, el huracán George en Rep. Dominicana, la ablación en Tanzania...

Lo curioso es que aquí se recompilan a la vez dos escritos: un primero del reportaje entonces realizado. Y un ademdun de los que no se le permitió decir.

Ahora que lo pienso, el Gabito refleja mucho, mucho, su pasado de periodista. Es la manera de contar historias reales y enredarlas con la imaginación. Ayer mismo pasé por una de mis librerías favoritas y vi  el volumen 5 de la obra periodística de García Márquez. Mejor que zapatos en oferta o pizza gratis. No vuelvo a dormir tranquila hasta leerlo. ¿Efectos del periodismo o del Gabo?

PD.- "Quienes no tuvieron la suerte de romper su alcancía para pagar los boletos y pasar varias horas atorados en el tráfico para llegar al estadio, siempre tienen el consuelo de la televisión. El fútbol americano es el único deporte que conozco que obliga a los jugadores a detenerse para que puedan transmitirse los anuncios comerciales de televisión (...)"
- Jorge Ramos-.

25 dic. 2014

El Corsario Negro -Emilio Salgari

Qué imaginación debe tener un hombre para escribir tantas historias de aventuras, en lugares tan exóticos del mundo, con esa descripción tan detallada de lugares en los que quizás, él mismo nunca ha estado.

No se cuál sea el origen pero tengo cierta afición a los aventuras marinas: Robinson Crusoe, La Isla Misteriosa, La Isla de Tesoro, Moby Dick, Un Capitán de Quince Años.. es mi manera de escapar a otra versión del mundo. El mismo calor del Caribe en un mundo paralelo. Fue fácil, muy fácil, imaginarse la Isla Tortuga, Maracaibo y otros sitios familiares de aguas saladas y huracanes inesperados. 

No obstante, ese mundo paralelo sigue siendo imperfecto. Me explico: la historia relata la venganza de un pirata al cual un gobernador asesinó a sus hermanos. Esta persecución, no pude pasar por alto, tiene unos eventos de crueldad animal que Salgari no pudo vislumbrar cómo serían interpretados a las alturas de este siglo.

Degollar seis caballos para perder el rastro, envenenar todo un estanque para cuando al enemigo esté sediento, asesinar pumas y gatos salvajes solo por miedo, son eventos que me hacen dudar si el fin justifica los medios. 

Cosas así en verdad ocurrieron -pensé-, con razón se extinguieron tantas especies en América. 

Mundos paralelos de aquí o de allá, todos condenados a la destrucción porque... no se me ocurre un buen final.


El huésped -Albert Camus

Camus es el vivo ejemplo de que las historias más creíbles son aquellas reflejadas en lo que uno conoce.  Albert Camus -ganador del Nobel en 1957-, nació en Argelia, y esta obra, aunque no lo dijera, está ambientada en Argelia. 

El Huésped es la historia de un profesor francés asentado en Argelia -colonia francesa- quien recibe un día un prisionero árabe acusado de matar a un familiar. El profesor está obligado a recibirlo en un casa y recibe la misión de encaminarlo al palacio de justicia más cercano. Sin embargo, ¿cuál obligación tiene él de condenar un hombre que ni conoce? Al final, le deja al mismo prisionero elegir si huir o seguir el camino. No les diré cómo termina, léanlo ustedes mismos. Lo que sí vale la pena contar, es que de regreso en el pueblo se había desencadenado la revolución y para los árabes el profesor no era un amigo. Le dejaron el mensaje escrito en la pared de la escuela.

Haciendo honor a por qué le concedieron el Nobel, por «el conjunto de una obra que pone de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de hoy», este relato me recordó a los lugares de los que nunca dejaremos de ser foráneos. Que la gente tiene a veces tal sentimiento de pertenencia con la tierra que los vio nacer, que piensan que los hijos adoptados nunca son auténticos. Ciudadanos de ningún lado, no importa dónde vayamos, siempre seremos extranjeros.

Considero que en algún momento Albert Camus se sintió así Argelia cuando sus nativos quisieron independizarse de Francia. Quizás por ello es que, durante un tipo, confundí el nombre de este relato con el nombre de otra obra del autor: El extranjero.

6 nov. 2014

Puro Fuego -Joyce Carol Oates

A pesar del inmenso placer en releer aquellas frases que han quedado estancadas en mi mente, siempre aporta un toque de frescura, una lectura nueva. Este libro se leyó caminando entre los pasillos, en lugares de espera y en los vagones del metro; robándome un poquito de mi propio tiempo para deleitarme con palabras.

Puro fuego es una mala traducción de Foxfire, la denominación de una banda/mara/pandilla compuesta solamente por chicas. Por eso la lectura es fresca no solo para mi habitual redacción sino, para aquellos que desde "La Ciudad y los Perros" asociamos bandas juveniles con el género masculino. Porque la mujer es pasional aunque no violenta. Y la idea de una chica de 15 años con labios rojos, rizos dorados y una navaja apuntando tu garganta no es lo primero que uno se imagina.

Mencioné que la obra me acompañó a todas partes, para relucir la curiosidad de los terceros por saber qué estás leyendo ahora. A veces, una pregunta, un reojo, o un arrebato terminan inquiriéndome si acaso soy feminista por leer un libro así. Como si, en caso de serlo, fuese algo malo.

La historia de Foxfire es la de un montón de niñas perdidas, sin oportunidades en un pueblo de mala muerte, que deciden vengarse de aquellos que abusan de ellas. Claro que luego se denegaría en mucho más. Pero hasta entonces, abogar por un poco de igualdad se percibe como una propuesta radical. Veintiún siglos de historia humana y todavía estamos discutiendo por la igualdad de género. Claro que hay excusas de todos los matices -desde las más racionales hasta las más ridículas-. Pareciera que los derechos de la mujer son el cuento de nunca empezar.

Dichosa soy -y toda aquella que esto lea-, de tener oportunidades. Una historia como violenta esconde una historia de lástima.

Una de mis más acérrimas críticas contra toda religión, dogma y tradición que se incline por esta doctrina, es el hecho de que aún a estas alturas de siglo y en estas latitudes, el mayor logro de una mujer sea criar bien a los hijos y mantener bien una casa. Comprendo la sacralidad de la maternidad y las necesidades superfluas a las que sucumbe un hogar pero, ¿en verdad no hay nada más? Moneda de cambio, desahogo sexual y entretenimiento, servicios domésticas, cocina y crianza. ¿Es feminismo creer que, como la pirámide de Maslow, en calidad de ser humano se puede aspirar a más?

Estoy limitada desde mi nacimiento bajo los preceptos sociales concebidos sobre mi género. Así son las cosas. El doble de esfuerzo y la mitad de reconocimiento. Como si de por si la vida ya bastante difícil. ¿Dónde compro una navaja?

PD.- En este libro me resultó curioso que las descripciones de los personajes se hayan presentado ya avanzada la lectura. Para entonces, ya tenía creado mis propios personajes y los mantuve hasta el final. Porque abundan las mujeres con las cuales identificarse.




6 ago. 2014

Mis 500 locos- Antonio Zaglul

Durante muchos años había escuchado lo bueno que era este libro y me había prometido leerlo. De hecho, corroboro que éste es uno de los mejores libros dominicanos que he leído. Y es que no es un libro muy complicado: es un conjunto de relatos respecto a la experiencia del Dr. Zaglul como director del manicomio de Nigua.

Zaglul no es escritor de profesión, pero su obra es loable. Su secreto: su sinceridad. No hizo más que narrar las historias tristes de las que él fue testigo; nos relata sus miedos y nos describe las personas que se ganaron su cariño. Éste debe ser, sin lugar a dudas, el secreto de una buena producción escrita: la sinceridad. Ya había escuchado antes que para escribir algo creíble, uno debe plasmar sus propias experiencias. El mágico universo de Macondo -obra de mi escritor favorito- fue inspirado en su propia familia, quedando la idiosincracia de sus parientes, plasmada en el carácter de sus icónicos personajes.

Cuando se escribe de lo que uno sabe, no parece que se escribe, sino que se recuerda. Porque las palabras fluyen tan fácil que pareciera que se está dando a conocer al lector, un hecho que verdaderamente sucedió. Que es el fin ulterior de toda lectura literaria. Qué mayor gratificación el que una novela de terror te mantenga despierto una madrugada lluviosa o que un poema de amor te haga sentir mariposas en el estómago. En el caso que nos compete, el sentimiento transmitido fue una empatía al enfermo mental. De esta manera, cuando el escritor que no era escritor expresó todo lo que llevaba guardado y el médico se convirtió en artista. Enhorabuena.

PD.- Antes de su destitución, Zaglul nos cuenta que, de Nigua el manicomio fue trasladado al km 28 de la carretera Duarte con el nombre de "Hospital Psiquiátrico Padre Billini". El mismo todavía perdura, y sus paredes también reservan muchas historias. Aquí un reportaje interesante sobre el mismo:
http://www.diariolibre.com/destacada/2013/10/15/i406323_hospital-psiquitrico-padre-billini-cada-rostro-una-vivencia.html